El día de Navidad es en Inglaterra, y por extensión en el Reino Unido, el día principal para deleitarse con la cocina tradicional británica de esas fechas.

Normalmente, antes de la comida se sigue un ritual británico muy peculiar que consiste en abrir los Christmas crackers. Estos están formados por un recipiente en forma de cilindro de cartón envuelto en papeles de colores. Con los brazos cruzados, cada comensal sujeta un cracker en cada mano compartiendo cada uno con los comensales de ambos lados, formando un círculo cerrado entre todos. Una vez dada la señal todos tiran de los crackers y el afortunado se queda con uno o dos cilindros llenos mientras que los menos afortunados se quedan con los cilindros vacíos. Los crackers suelen contener uno o varios regalos pequeños, desde un mini yoyó de plástico a un llavero y siempre contienen un chiste y una corona de papel. Cada comensal se coloca la corona de papel y la mantiene puesta durante la comida.

La comida principal se basa en el pavo al horno acompañado de su relleno que puede ir dentro del pavo y también en un plato aparte como extra. Lo acompañan unas verduras, típicamente coles de Bruselas, zanahorias y patatas al horno. A toda esta comida se añade una salsa muy especial, la famosa cranberry sauce (salsa de arándanos, que parece más bien una mermelada) y también la popular gravy, que es una salsa a base de carne. A veces también se prepara una salsa de pan que puede sustituir a las otras dos o como un extra.

Uno de los postres más tradicionales en Navidad son los mince pies, unas tartaletas hechas a base de frutas secas y escarchadas y especias.

Pero el postre navideño británico por excelencia es el Christmas pudding, hecho también a base de frutas secas, bastante fuerte de sabor y tradicionalmente preparado con varios meses de antelación (en verano incluso) si es que se cocina en casa, aunque cada vez más la gente lo suele comprar en las tiendas.

Una variedad de éste es el Christmas cake, que se suele tomar por la tarde como merienda y que va cubierto por una capa de mazapán y azúcar glass (icing sugar), la cual forma una capa dura una vez mezclada con agua.

Esta comida tradicional británica contiene platos e ingredientes que distan mucho de la española y si se quisiera hacer un estudio comparativo entre las dos o incluso si se quisiera explicar tal banquete a hablantes nativos españoles surgirían dudas y problemas con la traducción.

Por ejemplo,¿cómo traducir de inglés a español palabras clave como crackers, cranberry sauce, gravy, Christmas pudding, Christmas cake o mince pies?

Tales términos no existen en el idioma español.

Pongamos por caso que un traductor de inglés a español quiere traducir un párrafo literario donde aparece la descripción de una comida navideña tradicional británica. ¿Qué debería hacer con tales términos: dejarlos en inglés y añadir una nota del traductor a pie de página describiendo cada uno de los términos o, por el contrario, intentar ofrecer una traducción aproximada al español de cada uno?, por ejemplo:

Craques (crackers), salsa de arándanos (cranberry sauce), salsa de carne (gravy), postre de Navidad (Christmas pudding), pastel de Navidad (Christmas cake) o tartaletas de frutas secas (mince pies).

El problema es que cuando un nativo inglés oye las palabras cranberry sauce, por ejemplo, su mente enseguida la asocia con algo muy familiar, muy de Navidad, muy suyo. Sin embargo, si un nativo español oye la expresión salsa de arándanos, la mayoría de las veces no sabrá a qué se refiere, le sonará a algo muy distante y exótico quizá, nada que ver con algo cercano y familiar.

Este quizá es uno de los problemas, o temas que causan cierta incertidumbre, con los que se encuentra el traductor: no sólo la traducción del término puramente lingüístico sino la traducción de una cultura a la otra, el traspaso de un mundo a otro mundo y es que, al fin y al cabo, en estas diferencias culturales reside la fascinación del contraste entre distintas culturas.